CÓMO PROTEGER LA FUNCIONALIDAD DE UNA APLICACIÓN MÓVIL

CÓMO PROTEGER LA FUNCIONALIDAD DE UNA APLICACIÓN MÓVIL

El no poder proteger la combinación de ideas que arroja un producto nuevo, como pasa con los sistemas y programas informáticos, es un gran error que paraliza a los inventores. No sirve para nada proteger el texto o compilado del código fuente, si no se protegen las ideas subyacentes que arrojan el producto que transforma la vida de las personas. Una invención es precisamente eso: la combinación de ideas, a veces conocidas, para dar algo novedoso.
No se trata de proteger ideas aisladas, sino la combinación de ellas. Una patente de invención protege a un objeto que aparece como resultado de la combinación de ideas. En informática es igual, sólo que el objeto es virtual, o es una función. Algunos son de tal importancia, y han modificado tanto la vida de las personas, que es muy injusto no darles una protección legal a los autores, que nos vemos muy perjudicados.

Las aplicaciones para móviles (Apps) y otro software sólo son patentables en ciertos casos. Para que una aplicación o software sea patentable a parte de los requisitos de patentabilidad clásicos (novedad, actividad inventiva y aplicación industrial) deben de tener un carácter técnico o aportar una solución con el uso de las leyes naturales.
Los programas de ordenador (software y aplicaciones de móviles) por lo tanto pueden ser patentables si tienen carácter técnico. Por ejemplo, un programa de ordenador diseñado para permitir una comunicación más rápida entre los teléfonos móviles con una mejor calidad de transmisión de voz o un programa de ordenador diseñado para un funcionamiento más seguro de los frenos de un coche. Por el contrario, un programa de ordenador para fomentar los compradores leales, dando un descuento para compras futuras no es patentable.

Existen otras vías de protección para este tipo de invenciones (software) aunque ninguna de ellas es tan potente como el registro de la misma como patente. Una solución alternativa son los derechos de autor. Esta vía sólo protege la “expresión literal” de las aplicaciones o los sistemas informáticos, no protege las “ideas” subyacentes a dichos sistemas o aplicaciones, ideas que suelen tener un alto valor comercial. Otra vía es el registro del nombre de la aplicación o software como marca. Este registro no protege el contenido de la aplicación, pero si impide que se comercialicen otras aplicaciones con un nombre similar al tuyo.  Este método vale la pena tenerlo en cuenta dado que bloquea gran número de competidores.
Se puede proteger una APP (aplicación para móvil o tablet) mediante el registro de una patente, una marca, un diseño industrial y el registro de la propiedad intelectual.

El registro de una marca: ofrece derechos exclusivos sobre el nombre la APP (aplicación). Por ejemplo, Instagram es una marca registrada en USA, UE, etc… Otros ejemplos pueden ser ANGRY BIRDS, APALABRADOS, etc.
Con este registro se consigue un derecho exclusivo sobre:

  • Un nombre: marca denominativa,
  • un nombre y un logotipo: marca mixta,
  • un logotipo: marca gráfica.

El mayor grado de protección se obtiene mediante el registro del nombre como marca denominativa y el logo como marca gráfica. Previamente, el propietario ha de decidir en qué territorio desea tener protección.

Registro de la App como patente

Si la aplicación tiene carácter técnico se podrá proteger como patente. Para determinarlo, un experto deberá analizar con detalle la funcionalidad de la aplicación.
La patente protege la solución técnica a un problema. Si se consigue es la mejor protección que se puede obtener, puesto que bloquea cualquier intento de ofrecer la misma solución técnica, independientemente del nombre o la interfaz de usuario que utilice. Eso sí, la patente requiere novedad mundial, actividad inventiva y aplicación industrial.
El registro de un diseño industrial ofrece derechos exclusivos sobre la disposición de la información en la pantalla. Por ejemplo, APPLE tiene protegidos varias pantallas de su interfaz de usuario. Reproduzco algunas.
Por último, el registro de la propiedad intelectual protege la obra (la secuencia de signos / código) pero no protege la idea o funcionalidad de la aplicación (APP). La propiedad intelectual también protege, como obra, la documentación preparatoria, la documentación técnica y los manuales de uso. Aun así, este registro es muy utilizado teniendo en cuenta que es de carácter mundial y relativamente económico. Mediante la propiedad intelectual no se protege la idea, sino la expresión de la idea. En el caso de la aplicación se puede proteger el código informático para evitar un plagio (copia exacta).

Contrato de confidencialidad

El contrato de confidencialidad es vital para bloquear la información que se transmite al programador, diseñador o inversor. La redacción y firma de un buen contrato de confidencialidad puede ser determinante para evitar copias de los diferentes proveedores o colaboradores del proyecto.
El estudio de la información a proteger y la elaboración de un contrato de confidencialidad reutilizable para todos los que intervengan en el proceso (programadores, diseñadores, inversores).

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